domingo, 24 de abril de 2011

James Joyce en Ulises

James Joyce en Ulises
¿No es el mar una inmensa dulce madre?
Ojos inquietos azulhumo.
Gritos juveniles de voces adineradas.
Silencioso de temor y pesar me acerque a su cabecera.
No pidas más de mí, colibrí. Todo lo que tengo te di.
Otra victoria como ésa y estamos perdidos.
Contempló al rezagado que aligeraba hacia el reducido campo donde voces agudas se enfrentaban. Los dividieron en equipos y se vino pisando matas de hierba con pies abotinados.
Usted no sabe aún lo que es el dinero. Dinero es poder.
Levantó el dedo índice y golpeó al aire como los viejos antes de que su voz hablara.
Para aprender hay que ser humilde.
Cuando uno lee estas extrañas páginas de alguien que ha desaparecido hace tiempo uno siente que uno está con uno junto a otro que una vez…
Di sólo con tono de lo más natural: cuando estaba en París.

sábado, 16 de abril de 2011

La Fontaine en Fábulas Libertinas

La Fontaine Fábulas Libertinas Ya entrado en años, con moza joven casó. Y al par que esposa, tomó alarmas y desengaños. Cosa que siempre se vio. Isabel es la doncella. Fue de raza ardiente, bella. Y apta a la amorosa lucha. Sabéis vender y engañar con talento singular. Sois en el comercio viejo. Más no sabéis, buen Simplón, lo que vale la ocasión. Era Ana una doncella muy lozana, que todos en su pueblo veían con gozo. Sólo los padres, por manías de viejos, de otro hablaban, enjuto y pelilargo. Es forzoso que todo salga bien al que es dichoso. La aurora con su dedo de rosa, diligente, descorrió las cortinas del Oriente. Muchos son causa de su mismo daño. Talvez mentía, pues casi siempre el hombre miente en esta materia. Es un martirio el no poder decir lo que se siente. Para abrir el arcón de los doblones o de los corazones, sirve la misma llave. Y el astuto Cupido bien lo sabe. Forzoso me es partir, pues que no es vida lejos vivir de la mujer querida. Estando el alma de delicia llena, no es posible ocultar en la penumbra, de la felicidad la luz serena.

sábado, 9 de abril de 2011

Giovanni Boccaccio en El Decamerón

Giovanni Boccaccio El Decamerón No hay ningún maestro, de Dios para abajo, que haga todas las cosas bien y cumplidamente… Sentadas y ociosas, y queriendo y queriendo y no queriendo en un punto, revuelven en sus cabezas diversos pensamientos que no es posible que todos sean alegres. Florencia, nobilísima entre todas las otras ciudades de Italia. A nadie ofende quien honestamente hace uso de su derecho. Creemos que nuestra vida está atada con cadenas más fuertes a nuestro cuerpo que la de los otros. Las cosas que no tienen orden no pueden durar largamente. Hablando de cosas agradables. Por decir la verdad ni en la confesión ni en otro caso nunca se ha pecado. El Espíritu Santo pone las palabras en la lengua del hombre simple. Rápidamente imaginó muchas cosas buscando hallar alguna que le fuera salutífera. El pecado tapado está medio perdonado. San Juan Crisóstomo apellidado con la palabra griega que significa “boca de oro” a causa de su elocuencia. No solamente para honrar a otro tenía la bolsa cerrada, sino en las cosas necesarias a su propia persona. Las cosas buenas siempre pueden servir de algo. En las claras noches son las estrellas adorno del cielo. Por su cortesía más que por mi virtud. El bien que satisface el intelecto es, sin duda, Dios. La mujer, al reflejar su belleza, ve en ella a Dios. Y al mirarle cada vez más fijamente se siente más atraída por Él y se abandona a Él gustando parte de la felicidad prometida y esperando felicidad mayor cuando esté más cerca de aquel bien en el cielo. Tanto gozo espero a mi llegada junto a él, que jamás ha sentido aquí nadie tal ternura. A los tres malhechores, al día siguiente los llevaron a agitar los pies en el aire. Dios ha mandado ocasión a mis deseos, si no la aprovecho, por acaso no volverá en mucho tiempo. Si mi padre no fuera, mucho le reprobaría. Oía tanto a los felices como a los desgraciados, por cuanto a los primeros hace precavidos y a los segundos consuela. Aunque pobre mujer fuese, era sin embargo sabia y sagaz. Si a vos os pluguiese, me placería. Difícilmente, amables señoras, puede ser conocido por nosotros lo que nos conviene. Si por mujer no pudiese tenerla, la querría tener por amiga. Afirmando haberse ella propuesto que nunca nadie gozaría de ella sino su marido. Mirándola entera la apreció sumamente, y si vestida le había gustado sobre toda comparación le gustó desnuda. Os ruego, si no os es enojoso, que a la memoria me traigáis quién sois. El burlador es a su vez burlado. Si creo que mi mujer alguna aventura tiene, la tiene, y si no lo creo, también la tiene. Sólo es casta la que no fue por nadie rogada, o si rogó ella, la que no fue escuchada. No sé si has pensado cuán estrictamente vivimos. He oído decir a muchas mujeres que todas las dulzuras del mundo son una broma con relación a aquella de unirse la mujer al hombre. Es un mozo tonto, más crecido que con juicio. ¡Si se lo hemos prometido, que sea otra u otras quienes cumplan la promesa! Cuando disminuye la esperanza, tanto se hace mayor el amor. Bastantes personas hay que, mientras se esfuerzan en ir al paraíso, sin darse cuenta, a quien mandan allí es a otro. Muchas veces, mientras creen engañar a otros, después conocen que han sido los engañados. Reputo gran locura la de quien se pone sin necesidad de probar las fuerzas del ingenio ajeno. Mejor es hacer algo y arrepentirse que no hacerlo y arrepentirse. Del amor no sabiendo o no pudiendo desenlazarse, no sabía morir ni le aprovechaba vivir. La gente está más dispuesta a creer lo malo que lo bueno. En todas las cosas era santísimo, salvo en los asuntos de mujeres. La señora quedó preñada de dos hijos varones, como el parto hizo manifiesto a su debido tiempo. Quien es malvado y por bueno tenido puede hacer el mal y no es creído. Y nunca comía carne ni bebía vino cuando no había el que le gustaba. Pareciéndole tierra para su arado. Los vicios pueden volverse con grandísimo dolor contra quien los tiene y muchas veces contra otros. Más que la otra gente creen saber, y menos saben. Contra la naturaleza de las cosas pretenden oponer su juicio, de la cual presunción han sobrevenido ya grandísimos males y nunca se vio venir ningún bien. Creía que por la gran riqueza del hijo podía pedir peras al olmo. Como si a todos tuviera por nadie. La indecible alegría del enamorado joven. La honestidad cedió el lugar al amor. Nunca sentía ningún bien sino cuando lo veía. Saciar sus ojos con aquello que los oídos por las recibidas noticias le habían hecho deseosa. Viendo a la joven, un tanto se quedó sin palabra de la maravilla. Los primeros frutos de su amor dulcísimamente gustaron. Luego de muchos besos se acostaron juntos y durante toda la noche tomaron uno del otro deleite y placer. Grandísimas fuerzas son las de Amor, y a grandes fatigas y a exorbitantes peligros exponen a los amantes. Tanto se había enamorado de ella que no sentía ningún bien sino cuando la veía. Ellos por igual ardían en las amorosas llamas encendidos. Lo más que había podido su preñez tenerla escondida. Tal como nuestra piedad se alaba, así es castigada también nuestra crueldad por la justicia divina. Parecía que cuanto más le faltaba la esperanza tanto más se multiplicaba su amor. Más quiero un hombre que necesite riquezas que riquezas que necesiten un hombre. Turbada nuestra cena, no solamente no la he engullido sino que ni siquiera la he catado. Todas sois iguales, y con culpar a las otras queréis tapar vuestras faltas. Había la luna, estando ya en medio del cielo, perdido sus rayos. Lo juro, no tengo vecina yo que haya ido al marido doncella. De las casadas bien sé cuántas y qué burlas hacen a los maridos. A las mujeres más que a los hombres el mucho hablar afea. Buena cosa es saber hablar bien en todas partes pero yo juzgo que es buenísimo saber hacerlo cuando lo pide la necesidad. Más gustaba de estar en la cocina que el ruiseñor sobre las verdes ramas. Reina de tal manera que al final de tu gobierno lo alabemos. Las demás son como yo, todas somos medrosas, y máximamente de los espantajos. Estando ya las cosas tan avanzadas entre él y ella que no faltaba sino poner en efecto las palabras con obras, pensó la señora encontrar semejantemente un modo para ello. Raras veces queda sin efecto lo que las dos partes quieren. No creo yo que haya nada, por grave y peligroso que sea, que a hacer no se atreva quien ardientemente ama. Una señora que en sus obras tuvo mucho más favorable la fortuna que sensato el juicio. Los años de mi marido son demasiados si se miden con los míos; de aquello que las mujeres jóvenes más disfrutan vivo poco contenta. Con el primer golpe no cae la encina. Puede suceder sólo una vez que la fortuna salga a tu encuentro con rostro alegre y con los brazos abiertos. Dime cuando vendrás, que al decir “Pronto” ya me das consuelo. Sin ninguna mosca, reposadamente y con alegría cenaron. Nunca podría hablarse de ello tanto que no quedase mucho más por decir. Como muy sabia, le trató tal como se merecía. Se enamoró de ella tan ardientemente que nada más veía aquí ni allí. No solamente no le quería nada sino que lo odiaba más que a un dolor de cabeza. Pareciéndole este tábano demasiado pesado y demasiado enojoso. Muchas veces sucede que las artimañas son con artimañas vengadas. Ninguna gloria es para un águila haber vencido a una paloma. Estos saben donde tiene la cola el diablo. No habéis aprendido el abecé en una manzana, como quieren hacer muchos necios, sino que en un melón lo aprendisteis bien. Por todas partes se ven a sus barones, como Tamañín de la Puerta, don Boñiga, Mango de la Escoba, Diarrea y otros. Para enseñar a leer se aconsejaba escribir las letras sobre una manzana, y darle la fruta al niño cuando reconocía lo escrito sobre ella. Me has puesto fuego al arma. Haced pues que a vuestra hermosura respondan vuestras obras. El tema del hombre preñado se encuentra en los folklores primitivos y en la edad media europea. Nade hay de lo que se hable tanto que no guste más cada vez si el momento y el lugar que tal cosa pide sabe ser elegido debidamente por quien quiere hablar de ello. Sin decir palabra tensó la ballesta y la descargó de un solo golpe con gran placer de la mujer. Amando, fue amado. Dios, más preocupado de mi deber que yo mismo, en el punto en que mayor ha sido la necesidad me ha abierto los ojos de la inteligencia. El apetito de los hombres no está nunca contento con ningún límite. Mal convenirme a mí a tan alto lugar dirigir el ardor de mi ánimo. Nadie se enamora por meditada elección sino según el apetito y el gusto. Quien de ello se duele o se queja no hace lo que debe ni sabe lo que hace. Santísima cosa es, pues, la amistad, y no solamente digna de singular reverencia, sino de ser con loor perpetuo alabada como discretísima madre de la magnificencia y de la honestidad, hermana de la gratitud y de la caridad, y del odio y la avaricia enemiga. De cuantas mujeres me parece haber visto ella es quién por sus costumbres, sus maneras y su porte (dejando la hermosura que es flor caduca) más digna me parece de alabarse y tenerse en aprecio. Ni de tomar mujer ni de tener hijos se ocupaban sus pensamientos, en lo que había que tenerlo por sabio. Qué dura cosa sea encontrar alguien que bien se adapte a las costumbres de uno, y cuán grande sea la abundancia de lo contrario, y cómo es una vida dura la de quien da con una mujer que no le convenga bien. Esplendorosas señoras, como creo que sabéis, el buen sentido de los mortales no consiste sólo en tener en la memoria las cosas pretéritas o conocer las presentes, sino que por las unas y las otras saber prever las futuras es reputado como talento grandísimo por los hombres eminentes. Continua honestidad, continua concordia, continua fraterna familiaridad me ha parecido ver y oír, lo que sin duda, para honor y servicio vuestro y mío me es carísimo. Si Amor sin celos fuera, no sería yo mujer. He terminado la presente obra, por la cual cosa es tiempo de conceder reposo a la pluma y a la fatigada mano. Más pesan las palabras que los hechos y más se ingenian en parecer buenas que en serlo. Ninguna mente corrupta entendió nunca rectamente una palabra. Cada cosa en sí misma es buena para alguna cosa y mal usada puede ser nociva para muchas. Ha pasado mucho tiempo desde que comencé a escribir hasta este momento en que llego al final de mi fatiga. Las cosas de este mundo no tienen estabilidad ninguna, sino que siempre están cambiando. AQUÍ TERMINA LA DÉCIMA Y ÚLTIMA JORNADA DEL LIBRO LLAMADO DECAMERÓN.

martes, 8 de marzo de 2011

El Salmista en el Salmo 23

SALMO 23.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Confortará mi alma y me conduce.
En prados de tiernos pastos me hace descansar.
Junto a aguas tranquilas me guiará por sendas de justicia por amor de SU nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno,
porque TU estarás conmigo, pues Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento.
Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios.
Unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la Misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la Casa de Dios moraré por días sin fin.

lunes, 28 de febrero de 2011

Silvina Ocampo en La Promesa

Silvina Ocampo La Promesa
La atención aplicada con que escuchaba a su futura presa como si no hubiera nada más importante en el mundo que la persona que la enfrentaba.
Necesitaba que Irene amara a otro ser que no fuera él mismo para interesarse un poco en ella. Es tan abrumador ser amado con exclusividad.
Lo peor es no dejar de querer del todo.
Siempre me pareció criminal dejar inconcluso algo que uno ha empezado.
Todo lo que se espera con demasiada ansiedad se cumple mal o no se cumple.
Cuando estaba resfriado, el ruido de sus estornudos era contagioso hasta por teléfono.
En aquellos días yo me enamoré del mar como de una persona; llorando me arrodillaba para despedirme de él, para irme a Buenos Aires al concluir las vacaciones.

sábado, 19 de febrero de 2011

Dan Millman en INTELIGENCIA ESPIRITUAL

Dan Millman en INTELIGENCIA ESPIRITUAL Resumen para JC
Ten cuidado con lo que deseas; te podría ser concedido.
Tienes menos y más tiempo de lo que te imaginas.
Todo lo que hacemos, lo podemos deshacer y rehacer, y si el péndulo en nuestras vidas o hábitos oscila demasiado hacia un lado, inevitablemente va a oscilar al otro.
Sé humilde puesto que estás hecho de tierra; sé noble puesto que estás hecho de estrellas.
¿Puedes permanecer calmado a lo largo de tu vida cotidiana?
Somos criaturas de moderación: No podemos nadar igual que un pez, correr tan rápido como los leopardos, o levantar tanto peso como los gorilas, pero tenemos todas estas habilidades con cierta moderación, en equilibrio.
El equilibrio es aplicable a nuestro cuerpo, mente y emociones. Encuentra equilibrio en tu vida y en todas las cosas.
Cada cuerpo humano suspira en busca de un estado de equilibrio interior, de paz interior.
El equilibrio comienza con la respiración.
Mira. Escucha. Presta atención.
Aquellos que dan libremente, en nombre de Dios y con generosidad, reciben en abundancia.
Las decisiones no son tomadas con palabras, sino con acciones. Tú tienes libre elección. Tienes la gran responsabilidad de poder elegir.
Nuestro futuro estará determinado, en gran parte, por las decisiones que tomemos ahora.
Todo lo que uno puede hacer es tomar las mejores elecciones posibles dentro de su grupo particular de circunstancias.
Los objetivos que valen la pena requieren esfuerzo, riesgo y sacrificio.
La confianza en uno mismo, se desarrolla naturalmente, a partir de nuestra propia experiencia.
El camino a la felicidad está siempre en construcción.
Cada acción o inacción tiene sus consecuencias.
Escoger significa dejar alguna cosa que quieres por otra que quieres más. Es tu vida. Bo be.
El proceso transforma cualquier viaje en una serie de pequeños pasos intermedios, que son necesarios para alcanzar cualquier meta.
Si uno sólo se centra en el final del viaje, la meta siempre aparece en la distancia. Cada viaje empieza con el primer paso, pero también has de dar un segundo paso, y un tercero, y tantos como hagan falta hasta alcanzar el destino. Podemos conseguir casi cualquier objetivo, sin importar como de grande, dividiéndolo en pasos pequeños y seguros.
Grandes sueños en el futuro distante son una mochila difícil de llevar. Los mejores objetivos podrían ser aquellos que puedes tratar la siguiente semana, el siguiente día, la siguiente hora, o el siguiente paso; crea un proceso que conlleve muchos pequeños éxitos.
No dependas de otros para que te digan que es lo que debes o no debes hacer.
La gente raramente fracasa; simplemente dejan de intentarlo.
Ahora es siempre un buen momento. No puedes vivir en ningún otro momento que en el presente.
Cuanto más amor – y gentileza te des a ti mismo, más podrás dar a los demás.
La compasión comienza contigo mismo. Sé gentil y ten paciencia.
En este mundo no tienes amigos, no tienes enemigos. Sólo tienes profesores.
Antes de que algo se manifieste en este mundo, primero aparece como un pensamiento o imagen en la mente de alguien. Crea una visión positiva de algo que te gustaría y seguro que lo conseguirás.
Céntrate en las soluciones, no en los problemas.
Seguir los estándares de vuestra sociedad y evitar lo que no está considerado ético, legal, o moral es tener sentido común.
El oso polar no tiene que bañarse para ponerse blanco. ¿Estás tú completamente contento con quién eres?
Conócete a ti mismo, y sé verdadero.
Todo es difícil hasta que se convierte en fácil. No se trata de ser perfecto o infalible; todos hemos cometido errores. Sólo podemos hacerlo lo mejor posible y aprender de nuestros fallos, para que podamos hacerlo mejor la próxima vez.
Inspiramos a los demás no con palabras, sino con nuestro ejemplo.
Hacen falta más que sueños y buenas intenciones para vivir en este mundo; se necesita acción.
Sólo la acción tiene el potencial de darle sentido a la vida. Hacer es entender, y la sabiduría nace a partir de la práctica.
Sólo aquellos que hacen la escalada disfrutan de la cima. Convertir las ideas en acciones requiere energía, sacrificio y coraje, porque actuar es arriesgar. Es mejor hacer lo que es mejor que no hacerlo y tener una buena excusa. La mayoría de las personas no actúan sino que reaccionan - y sólo reaccionan como consecuencia de sufrir dolor o miedo.
Nos hacemos más fuertes a partir de nuestros propios esfuerzos. El esfuerzo es una parte de la vida.
Todas las cosas tienen un momento más favorable y uno menos favorable. Debes saber cuándo hay que actuar y cuándo hay que estar tranquilo, cuándo hablar y cuando callar, cuando trabajar y cuando descansar.
Actúa con bravura, mientras todavía tengas el tiempo, mientras todavía tengas un cuerpo.
El cambio: Algunas veces cuando la vida parece apagada, lo deseas, pero cuando las cosas van bien, un cambio puede ser difícil.
El cambio puede parecer una bendición o una maldición, dependiendo de nuestros deseos. Nuestros viejos hábitos no han de controlar nuestra vida, nuestro pasado no tiene porqué convertirse en nuestro futuro.
La vida diaria es tu proceso de maduración. Que la naturaleza sea tu profesora.
Sólo estamos de paso.
El agua fluye, es suave pero poderosa. Cede, con fuerza, flexibilidad, se rinde a la gravedad sin oponer resistencia, adaptándose a la forma de cualquier contenedor. El agua manifiesta la respuesta más inteligente y poderosa que uno pueda hacer ante cualquier circunstancia.
Acepta cualquier cosa que ocurra en tu vida. La vida es tu entrenamiento. Acéptate a ti mismo.
Todo es más fácil dicho que hecho. Cuando tengas un mínimo desacuerdo, acepta el punto de vista de la otra persona y mira qué pasa. Despréndete de los pequeños disgustos.
La vida no siempre nos da lo que preferimos. La vida no sólo consiste en obtener lo que quieres, sino también en aprender a querer lo que obtienes.
Pregunta en cualquier situación, ¿qué es lo mejor para todos los implicados?
No olvides relajarte.
No gastes energías resistiendo circunstancias que no puedes controlar.
La vida es la novela de Dios; deja que Dios la escriba.
Todos somos la misma Conciencia, manifestándose en cuerpos diferentes.
Tú no eres tu cuerpo, sino algo que tiene un cuerpo.
De vez en cuando, fíjate bien en algo que no esté hecho con las manos: Una montaña, una estrella, la curva de un río. De allí vendrán hacia ti la sabiduría y la paciencia.
Si pierdes contacto con la sabiduría de tu corazón, nada más es útil; si amas nada más es necesario.
Cuando el cielo aparezca en su máxima oscuridad, debes saber que el sol siempre brilla hacia ti.

viernes, 11 de febrero de 2011

Dan Millman en Las Doce Puertas

Dan Millman Las Doce Puertas Es posible vivir una vida más plena

Es bueno tener una meta; pero al final lo que cuenta es el viaje en sí. Ursula K. LeGuin.
Nadie está solo en este mundo ni logra nada por sí mismo. Recibí apoyo de todas partes y mi gratitud no conoce límites.
De pronto no importaba lo que ocurriese en el interior de mi mente o en mis emociones. Los sentimientos heridos permanecían ahí, pero ya no había un “yo” que los padeciese.
Se engendró el deseo de compartir lo que había aprendido. No centraba mi búsqueda en aquello que podía obtener, sino en lo que podía ofrecer.
Las experiencias culminantes se desvanecen.
Evolucionamos hacia una conciencia más profunda de nuestra naturaleza espiritual.
Nuestra senda nos conduce al ámbito del desarrollo y el descubrimiento espirituales. El Espíritu nos aguarda desde siempre, llamándonos aquí mismo, en este preciso instante, en la vida cotidiana.
La vida diaria es nuestra escuela espiritual.
La práctica espiritual de la vida cotidiana. ¿De qué nos sirve acudir a un lugar de culto el sábado o el domingo si carecemos de compasión el lunes?
El orden de las puertas: “Descubre tu valía” - “Recupera tu voluntad” - “Tonifica tu cuerpo” - “Administrar tu dinero” - “Dominar tu mente” - “Confiar en tu intuición” - “Aceptar tus sentimientos” - “Enfrentarte a tus miedos” - “Iluminar tu sombra”
“Acepta tu sexualidad” - “Despertarás tu corazón” - “Sirves a tu mundo”
Ninguna práctica es adecuada para todo el mundo (si estuviésemos de acuerdo en todo bastaría con uno de nosotros).
Toma lo que te resulte provechoso y descarta todo lo demás.
Programa de doce semanas, centrándote en una puerta cada semana mientras te ocupas de los asuntos cotidianos. Por la noche, anota algunas reflexiones en un diario. Si repites el ciclo, acabarás por apuntar nuevas ideas, profundizar en los temas, y anotar los cambios que se produzcan en tu persona.
Todos compartimos una misma búsqueda de significado. Se te presentará la posibilidad de reflexionar sobre tu pasado, tener en cuenta el futuro y vivir el presente con plenitud.
La Primera Puerta: Descubre tu valía. Apreciar tu valía interior. Descubrir lo mucho que vales libera tu espíritu.
En la vida sucede algo curioso: si te niegas a aceptar cualquier cosa salvo lo mejor, sueles conseguirlo. W. Somerset Maugham.
El concepto que tenemos de nuestra valía es el factor determinante de la salud, la abundancia y la alegría que disfrutamos en la vida. El respeto propio es fruto de la disciplina.
Tu nivel de autovaloración es la respuesta a una única pregunta interior: “¿Qué merezco?” O bien, para expresarlo de manera más directa en relación con tu vida cotidiana: “¿Cuántas cosas buenas puedo aguantar hoy?” No siempre obtienes lo que mereces. Recibes, ni más ni menos, lo que crees que mereces. El éxito requiere talento, esfuerzo y creatividad, pero, por encima de todo, cierta receptividad.
En una escala del uno al cien, ¿cómo evaluarías tu nivel de bondad? Una puntuación de cien implicaría que te consideras una persona totalmente buena y por lo tanto te mereces una vida llena de cosas agradables: amor, felicidad, salud, éxito y plena satisfacción. Si te has dado una puntuación inferior a 100, significa que no te valoras lo suficiente. Bienvenido a la primera puerta.
El hecho de no valorarte lo suficiente también influye en tus actos, pues genera cierta tendencia a sabotear tus esfuerzos, de manera que las cosas parecen no salir bien.
Así, ya de muy pequeño aprendiste los dos principios morales fundamentales: Si soy bueno, recibo una recompensa; si soy malo, recibo un castigo.
Presenciaste y tomaste nota de todos los pensamientos o sentimientos negativos que pasaron por tu mente, ya fuesen de odio, mezquindad, envidia, desprecio o crueldad. Todos ellos te quedaron grabados en el subconsciente y así empezaron tus problemas a la hora de valorarte.
Acabas por castigarte a ti mismo, a veces durante el resto de tu vida, a través del autosabotaje o de actitudes autodestructivas.
Puede aplicarse a la vida: Si tanto te duele, ¿por qué no aflojas un poco?
Responsabilizarnos.
“Yo escogí estar donde estoy ahora y puedo elegir algo mejor.”
Ciertas dificultades o desafíos proceden de la mano de Dios o surgen de nuestras almas con el fin de poner a prueba y templar nuestro espíritu.
No alcanzas a comprender qué significa vivir y aprender. Olvidas que eres un ser humano en proceso de aprendizaje y que los errores, deslices de integridad y momentos mediocres forman parte de la vida.
Has hecho todo cuanto has podido cada día de tu vida. Lo hiciste lo mejor posible.
La Segunda Puerta: Recupera tu voluntad.
Dentro de ti hay una fuerza por descubrir, la clase de fuerza que no cederá ante las adversidades. En tu interior reside una gran fuerza de voluntad.
El desafío más grande en la vida consiste en convertir tus conocimientos en acciones.
Resulta más fácil decir que hacer, sólo tus actos determinan tu destino. Necesitas saber y poner en práctica dos palabras mágicas: Simplemente hazlo.
La vida nos muestra una realidad: la mejor manera de hacer lo que tenemos que hacer es simplemente hacerlo. Cuando recuperas la voluntad recuperas la vida. Has olvidado el poder de tu voluntad. Se fortalece mediante el uso.
Saber cuál es tu propósito y obrar en consecuencia libera toda tu fuerza de voluntad.
Tal vez te gustaría deshacerte de hábitos negativos o adoptar costumbres positivas o llegar a dominar las doce puertas.
Tu destino: la práctica de la iluminación cotidiana.
Hay tres directrices básicas para vivir: aceptar tus sentimientos, conocer tu propósito y actuar.
La fuerza de voluntad comienza con un deseo. Tus objetivos son las cosas que deseas y necesitas hacer.
Valórate cada vez que emplees tu voluntad.
Divide un gran objetivo en propósitos mensuales, semanales, diarios e inmediatos: El siguiente paso está justo delante de ti.
Cuando perforas la tierra en busca de agua, es mejor hacer un solo agujero de treinta metros de profundidad que diez de tres metros cada uno.
Concéntrate en tus objetivos prioritarios y abórdalos uno tras otro.
Identifica tus objetivos prioritarios, anótalos y ocúpate de ellos por separado. Al centrar tu atención, centrarás también tu voluntad.
Tu cuerpo y tu mente (subconsciente) se acostumbran a un peso en especial.
Una vez que hemos adoptado un hábito, todos tendemos a resistirnos al cambio.
Dos etapas: primero hay que realizar el cambio deseado, y luego mantenerlo.
Tenemos que mantener la nueva costumbre el tiempo suficiente para que acabe por resultarnos familiar. Esto requiere de tres meses a un año.
La resistencia al cambio es una realidad de la vida. Empieza por centrarte en algo, establece cuáles son tus objetivos prioritarios y luego actúa. El éxito siempre se reduce a lo siguiente: conocer a tus adversarios y valerte de tu voluntad.
En momentos de urgencia tu subconsciente envía a tu cuerpo un torrente de energía.
Para acceder a un torrente de energía motivadora, debes relacionar tus objetivos con gratificaciones como la diversión, la seguridad, la emoción, el placer y el poder personal.
Tu subconsciente no distingue con claridad entre lo que visualizas en la mente y lo que ves con tus ojos físicos.
Soñar despierto con cosas placenteras te ayudará a superar los momentos críticos.
“Si llueve y tienes un paraguas, úsalo.”
Las persones eficientes son disciplinadas. Los triunfadores luchan con independencia de lo que sienten. A la larga debes recurrir a tu fuerza de voluntad, a la resistencia y la perseverancia.
La vida es un entrenamiento.
Un poco de algo es mejor que mucho de nada.
Empezar. Iniciar la costumbre. Para transformar tu vida sólo necesitas dar el primer paso.
Siempre que sientas la tentación de tirar la toalla, recuerda que sólo debes dar el siguiente paso.
Uno debe comportarse en la vida como en un banquete, probando un poco de todo.
Crea tus propias estrategias y aplica la clase de disciplina que más te convenga.
Para dejarlo, primero debes querer dejarlo, desearlo de verdad.
Gana los caprichos a través de actos edificantes de disciplina.
Procura que tu conducta positiva te resulte lo más cómoda posible. De este modo sustituyes la vieja rutina negativa por costumbres positivas, e inyectas energía nueva en tu nuevo yo.
En el fondo la voluntad consiste en aprender a controlarse para alcanzar el pleno dominio de sí. Si logras dominar tus hábitos y tus tendencias, conseguirás todo lo que te propongas.
Dios, danos la gracia para aceptar con serenidad
aquellas cosas que no pueden cambiarse,
coraje para cambiar las cosas
que deberían cambiarse,
y la sabiduría necesaria para distinguir
unas de otras.
Sí eres capaz de controlar tu comportamiento. Vivir con eficiencia se reduce a emplear tu voluntad para dominar tu comportamiento.
“El esfuerzo es sinónimo de buena fortuna.”
La disciplina conduce a la libertad, según una antigua ley espiritual. La mayor libertad humana reside en el poder del libre albedrío. Sin embargo, sólo somos libres cuando hemos desembarazado nuestra voluntad de la servidumbre de nuestras tendencias.
Uno de los mayores retos y satisfacciones de la vida consiste en utilizar la fuerza de voluntad para cambiar las propias tendencias.
La vida cotidiana nos brinda numerosas oportunidades para enfrentarnos a nuestras tendencias y superarlas, lo que nos permite aprender a dominarnos y a ser menos dependientes.
Ante cualquier situación difícil, pregúntate: “¿Qué haría ahora el lado más fuerte, valiente y amoroso de mi persona?” Y luego hazlo, hazlo al instante, hazlo bien.
La vida es dura. Sé tú aún más duro.
La vida no consiste en perseguir lo fácil, sino en encontrar una fuerza interna que no sabías que tenías, y en recordar que no has venido a este mundo para que todo te resulte fácil.
El poder de cambiar depende de lo que hagas. Actuar puede resultar difícil, y la vida puede ser muy dura. Pero así es como se supone que debe ser, por lo menos parte del tiempo, ya que sólo desarrollamos las virtudes que la vida nos exige.
Todos tus ángeles y tus antepasados, todos aquellos que vinieron antes que tú, te observan y te apoyan en tu cometido. Construye una nueva forma de vida, día a día, hora a hora, minuto a minuto.
Cualquier logro requiere esfuerzo e incluso sacrificio.
La Tercera Puerta: Tonifica tu cuerpo.
Tu cuerpo es lo único que sin duda conservarás durante toda la vida. Es la base de tu existencia terrenal. Al tonificar tu cuerpo enriqueces tu vida, pues acrecientas cada una de tus facultades humanas. Si te falta vitalidad, poca cosa puedes hacer; pero si gozas de buena salud, todo es posible.
Lo único que te beneficiará de verdad es aquello que hagas a diario. Es importante que todo resulte sencillo y práctico.
Ejemplo: Inspira profundamente una vez, lo más despacio posible, sin forzar demasiado, dilatando primero el vientre y después el pecho, y siente la relajación al espirar con lentitud. Respira de esta manera un par de veces más. A partir de este momento, durante el resto de tu vida, sigue haciéndolo por lo menos una vez cada hora.
Si no cuidas de tu cuerpo, ¿dónde vas a vivir?
Tu cuerpo es lo único que con toda seguridad conservarás durante toda la vida. Tu cuerpo es lo único que posees de verdad de manera que vale la pena tratarlo bien. El viaje humano comienza y termina con el cuerpo.
La energía te proporcionará la resistencia, la fortaleza y la concentración.
Las causas de las fugas de energía pueden ser mentales (ansiedad, preocupaciones, arrepentimientos), emocionales (miedo, aflicción, enfado) o físicas (enfermedades, lesiones, malas posturas o aparatos digestivos sobrecargados).
Eliminar tus obstáculos te permitirá:
• experimentar más alegría, felicidad y energía en la vida cotidiana;
• reducir o eliminar los impulsos adictivos y los comportamientos compulsivos;
• incrementar tu fortaleza física, tu agilidad mental y tu intuición;
• fortalecer tu sistema inmunológico y llevar una vida más saludable y enérgica.
Gozar de buena salud es esencial. La piedra angular de la energía consiste en un ejercicio moderado y constante, una dieta sencilla y saludable, suficiente aire fresco, agua y reposo y algún tipo de actividad creativa. También es necesario evitar los tres factores siguientes:
1. Toxicidad: disfruta de la calidad no de la cantidad. Come menos, haz más ejercicio e hidrata tu organismo. Come frutas y verduras que ayudan a eliminar los desechos.
2. Enervamiento: significa debilitar o destruir la fuerza o la vitalidad. Combinar un ejercicio físico moderado con suficiente reposo.
3. Desequilibrio: acuérdate de respirar profundamente de vez en cuando.
La santa trinidad de la salud:
• ¿Tiene una dieta equilibrada?
• ¿Hace ejercicio regularmente?
• ¿Descansa lo suficiente?
Estas tres preguntas constituyen la santa trinidad de la salud. Generan una vitalidad que nos permite enfrentarnos a los desafíos de la vida diaria y de las doce puertas de este libro.
Si quieres beneficiarte de estos tres elementos (dieta, ejercicio y reposo), debes convertirlos en prioridades absolutas.
Una de las maneras más eficaces de mejorar la calidad y la cantidad de vida es a través de la dieta alimenticia.
Siete prácticas dietéticas:
Poner en práctica los siguientes principios:
1. Come menos. La costumbre más importante de todas.
2. Come menos proteínas. Nunca carne roja. Pequeñas cantidades de pescado o pollo.
3. Come alimentos variados. Cualquier persona con una dieta variada de frutas, verduras, cereales y legumbres tiene garantizada una cantidad suficiente de proteínas, vitaminas y minerales.
4. Experimenta y confía en tus instintos. Puedes aguzar tus instintos a través del ejercicio físico y el ayuno, así como añadiendo o eliminando de tu dieta ciertas clases (y cantidades) de alimentos y comprobando cómo te sientes después. Confía en tu propio cuerpo.
5. Practica un ayuno periódico. (bebiendo un montón de agua y zumos de frutas). El ayuno proporciona un descanso al aparato digestivo, lo limpia y desintoxica, eleva el nivel inmunitario. Ayunar con Naranja.
6. Come más frutas y verduras crudas. Ingerir únicamente frutas y verduras crudas produce el mismo efecto purificador que el ayuno.
7. Presta atención al modo en que comes y bebes. Cómo comes es casi tan importante como qué comes. Acostúmbrate a masticar bien y a respirar profundamente mientras comes, disfruta del sabor y el aroma de los alimentos. Deja el tenedor o la cuchara sobre la mesa entre cada bocado, mientras masticas.
Equilibrio neuromuscular: ejercicios de meditación, estiramientos y relajación constituirán el núcleo de nuestro entrenamiento físico.
Cuatro cualidades que contribuyen a que nos mantengamos en forma e incrementemos las “aptitudes físicas”.
1. Fuerza: potencia y control musculares; la capacidad de moverse con eficacia incluso frente a la resistencia del campo de la gravedad.
2. Flexibilidad: elasticidad o capacidad de realizar una amplia variedad de movimientos.
3. Resistencia: aguante, la capacidad de persistir a lo largo del tiempo.
4. Sensibilidad: equilibrio, ritmo, cadencia, reflejos y coordinación.
Al cultivar las cuatro claves de las aptitudes físicas, equilibras y abres tu cuerpo a la luz del Espíritu.
El ejercicio físico consciente practicado con regularidad y moderación puede equilibrar, rejuvenecer y vigorizar tu vida.
Cada vez más estudios relacionan la capacidad vital (cuán profundamente eres capaz de respirar) con la longevidad.
Respiración abdominal: para convertir esta manera de respirar relajante y rejuvenecedora en una forma de meditación, imagina que te llenas de luz y de energía al inspirar y, al espirar, deja que se te relaje todo el cuerpo e imagina que expeles toxinas, energía negativa o preocupaciones.
Cuando respires a fondo, empieza por llenar el vientre (empleando el diafragma), luego la parte inferior del pecho y, por último, la parte superior del pecho. Cuando expires, deja que el aire fluya de tu cuerpo de manera natural.
Caminar y respirar: el mejor ejercicio de la naturaleza.
Respirar contando.
Si estás dando un paseo largo mantén un ritmo que te resulte cómodo, por ejemplo inspirando y espirando cada cuatro pasos, creando una especie de meditación.
La relajación: una práctica imprescindible.
La respiración es la clave de la longevidad, la relajación es la clave de la energía.
Ralentizar para relajarse y recuperar la energía.
Existen varios métodos para recuperar la postura juvenil.
El primer método consiste en tomar conciencia de tu postura, mirándote a un espejo. La espalda erguida.
Puedes practicar el siguiente método de trabajo corporal. Hazlo por la mañana y por la noche.
Colgarse. Al principio permanece colgado por cinco o diez segundos, y luego sube a treinta o más, respirando lenta y profundamente. Colgarse durante treinta segundos equivale a un masaje de quince minutos.
Este es un eficaz programa de movimientos fluidos, respiración profunda y liberación de tensiones. Se realiza cada día en menos de cuatro minutos. Desarrolla la fuerza, la flexibilidad, la resistencia y la sensibilidad del cuerpo. Te sentirás más expansivo, despierto y relajado. Empieza con mucha suavidad. El número de repeticiones depende por completo de ti. Siempre a la misma hora. El truco consiste en comprometerse a hacerlo a diario durante treinta y seis días seguidos. Pasado ese tiempo tu subconsciente lo reconocerá como una costumbre. Si te saltas un solo día, el siguiente será como el primero para tu subconsciente.
Los ejercicios del guerrero pacífico.
La Cuarta Puerta: Administra tu dinero.
El dinero es una forma de energía. Al manejar bien tu dinero, con prudencia, compartes tu riqueza material y espiritual con el mundo.
La mayoría de nosotros tenemos preocupaciones económicas de alguna clase.
Se trata de crear una estabilidad y contar con lo suficiente para vivir, mantener un flujo equilibrado de energía monetaria a lo largo de tu vida.
El dinero es exactamente igual que el sexo: no piensas en otra cosa si no lo tienes y piensas en otras cosas si lo tienes.
El dinero como energía:
Puedo hacer uso de mi energía física para poner a punto mi coche, o bien sacar dinero en efectivo o una tarjeta de plástico de mi cartera y utilizar esa energía para que alguien realice el trabajo por mí. El dinero es capaz de lograr que te limpien la casa, de crear regalos de Navidad. Permite crear una base sólida desde la cual ascender y realizarte en el ámbito creativo.
Como cualquier otra forma de energía, el dinero necesita moverse y estar bien encauzado. Es algo moralmente neutro que puede servir para lo más bajo y lo más elevado. Al dinero no le importa quién lo posea; carece de prejuicios. Al igual que la energía, no hace sino incrementar tu potencial innato.
La dinámica del dinero: Si alcanzas tu propia estabilidad económica, partirás de mejores condiciones para ayudar a los demás y ser una fuerza luminosa en el mundo. Cuando pagas una factura, estás apoyando a los trabajadores de ese sector; cuando le das una propina generosa a un camarero, estás ofreciéndole tu apoyo, tu confianza y tu agradecimiento.
El desapego resulta mucho más difícil de alcanzar que limitarse a rechazar toda clase de posesiones exteriores, ya que implica renunciar también a tus posesiones interiores, a tus preferencias y tus puntos de vista. El desapego consiste en ver las cosas tal como son en realidad, con la debida perspectiva. Renunciar a todo no significa deshacerse de todo, sino más bien llevar una vida sencilla, funcional, común y corriente, sin ansiar ni aferrarse a nada.
Si ganas lo justo para subsistir, tus opciones son relativamente escasas. Cuanto más ganas, más tienes de dónde elegir. Estas opciones determinarán, en mayor medida que tu nivel de ingresos, tu presente y tu futuro económicos. Si tomas decisiones gastar menos de lo que ganas, incluso ahorrar un poco de dinero, de manera regular y constante, vas por el buen camino para aplicar una de las reglas básicas: gastar menos de lo que ganas y ganar más de lo que gastas. Fíjate en las decisiones que tomas.
Cuanto más dinero ganes, más te parecerá que necesitas. Los deseos son infinitos. La escalada en ocasiones resulta interminable.
El dinero no puede comprar la seguridad, ya que ésta es un estado psicológico. Con dinero tampoco se compra el amor ni la felicidad.
Las mejores cosas de la vida (el sol del amanecer y la luna nocturna) son gratis, y el dinero no garantiza la felicidad. Pero la abundancia económica ofrece varias ventajas de carácter práctico. Para empezar, el sueño: muy pocas personas acaudaladas pierden horas de sueño preocupándose por cuestiones económicas. El dinero también compra intimidad, espacio y silencio.
Quizás haya ricos infelices y pobres encantados de la vida, pero de cualquier modo, no cabe duda de que el hecho de administrar bien tu dinero te echará una mano en la vida.
Un trabajo sólo resulta mejor o peor para ti, en función de tus gustos y valores.
Se trata de encontrar una actividad que se adecue a tus valores y ponga a prueba tus aptitudes.
El propósito de la vida no debería ser enriquecerse sino enriquecer el mundo. El secreto de un trabajo satisfactorio radica en aportar calidad a todo lo que hagas. Valora tu trabajo como un medio de desarrollo personal.
Si no encuentras una profesión que te satisfaga, invéntate una.
La mayoría de las personas con recursos económicos deben su situación no a unos ingresos impresionantes, sino a un estilo de vida modesto y a la disciplina de gastar menos de lo que ganan, mientras invierten el resto.
Concibe tu trabajo como una forma de entrenamiento. Nunca creas que has alcanzado la cumbre de tu potencial.
Promociona tu trabajo.
El propósito superior de esta puerta: crear una base para la práctica espiritual y liberar tu atención de la tarea de sobrevivir. La Quinta Puerta: Domina tu mente. El mundo es un reflejo de tu mente. Al despejar tu mente, percibes la realidad sencillamente tal como es.
“Domina tu mente” te enseña a percibir la realidad tal como es, más allá de las sombras chinescas del pensamiento.
La realidad no es lo que crees.
Podemos formar pensamientos de manera deliberada. Pensar de forma intencionada constituye una facultad de la mente humana sumamente útil, un auténtico don.
Tu cerebro izquierdo funciona de un modo más lineal, lógico, racional, estructurado, matemático (se basa en conceptos). Deduce, razona, procesa, pondera los datos, selecciona los valores, los compara y los analiza para luego tomar decisiones.
Tu cerebro derecho funciona en una forma más primitiva, infantil, sugestionable, simbólica, visual (se basa en los sentidos), espacial, holística. Procesa al instante la información a través de los instintos y la intuición y no por medio del pensamiento lógico.
• tu cerebro izquierdo actúa como el centro de tu ego o mente consciente (tu identidad personal y tu intelecto). Aprende, asimila y procesa información, datos, creencias y valores a los que puedes acceder a voluntad;
• Tu cerebro derecho actúa (de un modo que todavía escapa a nuestro entendimiento) como el centro de tu mente subconsciente: creencias, datos, valores y asociaciones no analizadas a los que no es posible acceder a voluntad, o por lo menos con facilidad.
Tu cerebro y tu cuerpo funcionan mejor cuando ambos hemisferios actúan conjuntamente, formando un todo más grande que la suma de las partes, ampliando tanto tu capacidad de razonamiento como tus facultades creativas.
Percibes el mundo a través de los cinco sentidos básicos: la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto. No asimilas estas impresiones de manera directa ni objetiva, tal como son, atraviesan múltiples filtros. Tus interpretaciones, expectativas, conjeturas, creencias, asociaciones, miedos, deseos y opiniones. Percibes la realidad a través de los filtros culturales, religiosos, profesionales, educativos, raciales y sexuales, formados a través de tu experiencia vital.
La realidad se convierte en tu realidad; lo que es se ve reemplazado por lo que tú crees que es. La realidad no es lo que piensas.
Puesto que nuestros filtros son diferentes, ninguno de nosotros ve ni oye exactamente el mismo mundo.
No vemos la realidad tal como es; vemos la realidad tal como somos, a través del filtro de nuestra experiencia personal.
Nuestras expectativas determinan nuestra percepción.
Puesto que tu percepción se ve deformada por un filtro de asociaciones y creencias, tiendes a malinterpretar la realidad y a padecer problemas de comunicación. La realidad pura, tal como se desarrolla en el momento presente, se ve enturbiada por significados, problemas, heridas e interpretaciones, y acaba sumida en una gran confusión.
Cuando empieces a reconocer los filtros a través de los cuales ves y oyes, ya no te engañarás pensando que lo que oyes o ves es el mundo real. Crearás tus propios significados, interpretaciones y asociaciones.
Acabamos por contestar a lo que oímos (a través de nuestros filtros) en lugar de responder a lo que nos han dicho.
El primer deber del amor es escuchar.
Pide a alguien que te hable de sí mismo y de su vida y presta mucha atención a sus palabras exactas. Mientras las escuchas, repítelas en silencio. Comprenderás mejor qué significan, sin otorgarles tu propio significado.
Examina tu propio rostro en un espejo y descríbelo con objetividad. Nombra exactamente lo que ves (formas, colores, texturas, tonos, líneas). Habla en voz alta. Estás describiendo exactamente lo que ves y no interpretándolo. Este ejercicio te muestra qué es la observación objetiva y a la vez te ves con claridad.
Tus interpretaciones y asociaciones influyen menos en tus percepciones. Estableces un contacto más íntimo con la realidad. Escuchar objetivamente te sirve para dominar tu mente. Te acerca a la iluminación cotidiana.
Realizamos un progreso impresionante cuando logramos ser conscientes de nuestras creencias y reconocemos que se trata sólo de creencias y no de la verdad. Los pensamientos, al igual que los sueños, surgen misteriosamente de la psique. Los pensamientos no constituyen un problema en sí; es cuando nos los creemos y los confundimos con la realidad que nos metemos en líos.
El estrés se produce cuando tu mente se resiste a lo que te ocurre en la vida.
El único problema estriba en la resistencia de tu mente a los sucesos de tu vida.
La mente puede convertir en un cielo el infierno, y en un infierno el cielo.
En cualquier momento de tu vida, posees la capacidad de dominar tu mente liberando tu atención de los programas y diálogos internos, con sólo levantar la mirada y tomar conciencia de la belleza del mundo real.
Cuando reconocemos que la mente subjetiva nos hace vivir en un mundo de fantasía despertamos y renacemos.
Los filtros de nuestra mente son el origen de nuestras dificultades.
Un poco de algo es mejor que mucho de nada.
La meditación: Siéntate en una posición equilibrada, estable y cómoda, con la espalda recta y los hombros relajados, o con las piernas cruzadas, o sobre las rodillas, o en una silla o acostado.
Los ojos cerrados o entornados, como te venga mejor.
La lengua pegada al paladar.
Relájate y practica la respiración abdominal.
Escoge el objeto de tu atención. Un mantra, o contar, o controlar tu respiración o “interiorización”; percibir aquellas sensaciones, emociones, imágenes o pensamientos que surjan de manera espontánea en tu campo de conciencia.
Tiempo: de tres a cinco minutos, e ir subiendo a partir de ahí.
La práctica completa de la meditación implica un proceso de (1) atención, (2) interiorización y (3) renuncia. La renuncia se basa en no aferrarse a aquello que brote de la conciencia.
Cualquier cosa que hagas con atención en tu vida cotidiana supone un medio para controlar tu mente.
Meditación de un minuto:
En cualquier instante del día, interrumpe aquello que estés haciendo, respira a fondo y practica un minuto de profunda meditación. Notarás un cambio casi inmediato. Practica este simple ejercicio varias veces al día, y con el tiempo percibirás unos resultados notables.
¿Eres capaz de concebir sólo pensamientos positivos?
No tienes que controlar tus pensamientos; sólo impedir que te controlen a ti.
Existe una solución más radical al problema de la mente: deja que fluya. Haz las paces con ella y acéptala tal como es. La mente es como un perro ladrador; no tienes porqué deshacerte de él. Concéntrate en prestar atención a lo que estás haciendo y deja que el perro ladre. Deja que tus pensamientos sean positivos o negativos, y sigue adelante con tu vida. Aprende a ser compasivo contigo mismo; haz las paces con tu mente. Esta es la forma más elevada de meditación.
Lo que sí eres capaz de controlar es tu respuesta frente a ellos.
En esto consiste la meditación de la vida cotidiana; en dejar que el mundo se convierta en el objeto de nuestra atención.
Sólo existe el ahora. Estamos aquí y ahora.
Una vida sencilla requiere distintas clases de actividad, concentrar la atención en el momento, en el asunto que llevamos entre manos, en aquello que necesitamos hacer, en una cosa a un tiempo.
Debo ocuparme de muchísimas cosas; y sin embargo llevo una vida bastante sencilla ya que sólo puedo hacer una cosa a la vez.
Conforme dominas tu mente a través de tu atención, la vida se vuelve más sencilla. Deja que este momento se convierta en el objeto de la meditación.
Si permites que los momentos te absorban por completo, si te sometes a ellos a medida que transcurren, los vives con mucha más intensidad.
La calidad de tu vida depende de la calidad de tus momentos.
Fin Primera Parte